Empieza la aventura

Me voy. Y no porqué no me guste mi vida en Barcelona. De hecho, me encanta. Pero si una vez he estado más feliz ha sido viendo mundo con la mochila a la espalda y sin saber dónde iba a dormir, quién iba a conocer o qué inverosímil aventura me iba a encontrar. Me llamo…